4 planes fresquitos para combatir el calor

Terrazas y piscinas están muy bien, pero el aire fresquito de un museo o sala de exposición no está nada mal tampoco. Te recomendamos 4 exposiciones que podrás ver este verano en Madrid, algunas de ellas se prolongan hasta los meses de septiembre y octubre. Arte contemporáneo, ilustraciones, fotografía, cine… ¡Estamos seguros de que encontrarás tu opción para refugiarte al fresco!

Hasta el 8 de agosto, el Thyssen acoge la primera retrospectiva en España de Georgia O’Keeffe, considerada una de las mayores exponentes del arte norteamericano del siglo XX. 90 obras en las que podrás contemplar sus obras abstractas, así como sus vistas de Nueva York o sus célebres flores hasta las pinturas de Nuevo México, en la que se observa su fascinación con el paisaje y los huesos de animales. Con la entrada, tendrás derecho a visitar también la exposición permanente y también puedes optar por pasearte por la instalación de Claudia Comte sobre los corales y su papel fundamental en la producción del oxígeno de la Tierra.

Cambiamos de tercio y nos dirigimos a Centro Centro, que alberga, hasta el 24 de octubre, ‘Cuestión de ambiente’, que recupera la obra de un grupo de creadores durante los años 30, retratando un Madrid mucho más fuera del armario y próximo al actual de lo que nos podíamos imaginar. Escritores, pintores, ilustradores o figurinistas se relacionaban con cantantes y bailarinas, con cupletistas y actrices… constituyendo un entorno social común. Se reunían en el café de Levante, en el Fornos o en la Granja del Henar, estrenaban en el teatro Fuencarral, en el Maravillas o en el Romea… Son los años en los que Álvaro Retana y Antonio de Hoyos escriben historias de personajes ambiguos y pansexuales. Es el momento en el que llegan a la capital los poetas de la Residencia de Estudiantes, publican sus primeras obras y viven sus primeras relaciones. Vicente Alexandre, Luis Cernuda, Emilio Prados y Federico García Lorca se conocen, se tratan, hablan de poesía y del amor hacia otros hombres. El pintor Gregorio Prieto los retrata y la escenógrafa Victorina Durán comparte estudio con otros jóvenes artistas como ella, realiza sus primeras exposiciones, tiene sus primeras relaciones sexuales con mujeres…

Hasta el 3 de septiembre, puedes pasar calor – solo en sentido figurado – en el Instituto Iberoamericano de Finlandia (Mercado de San Antón), viendo ‘Turno de sauna’, una mirada documental a la cultura de la sauna finlandesa contemporánea de Heli Blåfield, quien viajó con su hermano, el escritor Ville Blåfield por todas las provincias de su país natal, recorriendo trece mil kilómetros. En Finlandia hay más saunas que coches, «la sauna no es solo un rinconcito oscuro, sino también una ventana a lo finlandés. Para nosotros, la sauna es lo que nos unifica; las formalidades y el estatus social se quedan en los vestuarios y su famosa rectitud se derrite con el sudor”, dice la autora.

Heli Blåfield – Sauna People, a documentary look at Finnish modern-day sauna culture.

Terminamos este breve y fresco recorrido en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que hasta el 5 de septiembre exhibe ‘Berlanguiano’: 170 fotografías de diferentes archivos y fondos fotográficos públicos y privados, así como una dinámica y ambiciosa instalación audiovisual de doce pantallas donde se muestra la complejidad de sus planos y los referentes que han ayudado a construir una identidad singular, y un homenaje a los numerosos actores y actrices que dirigió, a través de un vídeo en el que podrá verse a más de 100 intérpretes berlanguianos.

Asimismo, la muestra expone bocetos originales de Novio a la vista, El verdugo y ¡Bienvenido, Míster Marshall!; los carteles de La escopeta nacional y Patrimonio nacional, y la reproducción de Nacional III; el plan de rodaje de Patrimonio nacional; el pressbook de Bienvenido… que se presentó en el Festival de Cannes de 1953; extractos de guiones con sus anotaciones; los libretos de las dos versiones anteriores a La vaquilla, Los aficionados y Tierra de nadie; dibujos de decorados y escenografías de sus largometrajes; el Goya que recibió a Mejor Dirección por Todos a la cárcel; y la carta manifiesto que escribió en el año 52 sobre la importancia de formarse en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (IIEC) publicada en el primer número de la Revista Internacional del Cine, cuyo original se exhibe en la exposición.