De Madrid… Al Cielo de la Castellana

Así se llama la incorporación más reciente al panorama de azoteas madrileñas, un enclave que promete convertirse en punto de encuentro imprescindible para quienes buscan una experiencia completa en las alturas. 

Situado a muy pocos pasos del distrito financiero, este nuevo espacio seduce tanto de día como de noche: una propuesta gastronómica de base mediterránea que se enriquece con sutiles guiños internacionales, una carta de coctelería de autor que invita a alargar la sobremesa y un ambiente cosmopolita que parece hecho a medida para afterworks, encuentros informales o tardes que se transforman en noches. 

Todo ello, acompañado de unas vistas espectaculares del skyline de Madrid, desde la silueta recortada de la Sierra hasta las emblemáticas Torres Kio, que al atardecer se tiñen de los tonos más fotogénicos de la ciudad.

Su propuesta gastronómica respeta el producto local y lo reinterpreta con un estilo contemporáneo. En nuestra visita, nos dejamos sorprender por un ceviche de mejillones de marcado toque nikkei. Continuamos con un viaje a México con el paladar, a través de unos tacos de carnitas, seguimos con un clásico a la par que delicioso, el solomillo al grill con patatas a las finas hierbas y pimientos de Padrón. Y para cerrar con unas notas dulces, optamos por la tarta de queso y la milhoja de chocolate con salsa de frutos rojos.

Más allá de su cocina, el ambiente es su gran atractivo, y más concretamente, su plunge pool acristalada. Sin duda, un imprescindible para desconectar tras la oficina, cuando el tiempo acompañe, o por qué no, un nuevo hotspot en el que sacarte una buena foto para tu Instagram.

 El interiorismo del hotel, que cuenta con un lobby bar y un restaurante interior, es de inspiración neoyorkina. Su ubicación en plena City Madrileña lo convierten además, en una muy buena opción para viajeros de negocios.