Thai Arturo Soria: cuando la experiencia empieza más allá de la mesa

Vegetación frondosa, piscinas decorativas y rincones con mucha personalidad. Todo está cuidado al detalle, con una estética elegante en la que las flores y los elementos tropicales refuerzan una atmósfera sofisticada. Si estás buscando un restaurante con terraza, para disfrutar de las temperaturas agradables y al mismo tiempo, de buena comida asiática, este es tu lugar.

Además, su jardín exterior, concebido como un auténtico oasis urbano, lo convierte en el sitio ideal para una velada romántica y por qué no, en la dirección imprescindible para dejar boquiabierto a tu cuñado o al cliente con el que estás a punto de cerrar un trato. 

En cocina, la propuesta apuesta por una versión refinada de la gastronomía tailandesa. Entrantes como las brochetas Kai Satee, los crujientes Parn Thong o los langostinos Khung Siam marcan el inicio. Entre los principales, destacan currys como el Panang Nua o el Massaman Thai, profundos y llenos de matices, junto a clásicos del wok como el Pad Thai.

El broche dulce lo ponen el Khao Niao Mamuang o el cremoso de coco y maracuyá. Y para completar la experiencia, una carta de cócteles que va de los clásicos a versiones con acento tailandés.

De hecho, a medida que avanza el día, el ambiente evoluciona. Por la tarde, se convierte en uno de los afterwork más apetecibles de la zona, con una carta de cócteles que acompaña el cambio de ritmo. Y al caer la noche, la iluminación cálida, los reflejos del agua y la música crean un entorno envolvente que invita a alargar la cena sin mirar el reloj.

En sala, el equipo —vestido con trajes tradicionales tailandeses— aporta coherencia a una experiencia que va más allá de lo gastronómico. El interior, con grandes ventanales abiertos al jardín, mantiene esa conexión constante entre dentro y fuera. Un lugar donde todo encaja, un rincón donde escapar del ritmo de la ciudad y dejarse llevar entre sabores, luz y calma.