Cómete los libros del comisario Montalbano en Premiata Forneria Ballarò

¿Te has preguntado alguna vez cómo sería comerte un libro? Y no, no hablamos de cuando un libro te engancha tanto que devoras sus páginas… Hablamos de cuando la gastronomía tiene un papel importante en el desarrollo de la historia y te entran ganas de ser uno más del banquete. Premiata Forneria Ballarò lo hace posible con diferentes menús Montalbano, inspirados en las novelas del homónimo comisario relatadas por el escritor siciliano Andrea Camilleri.

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El primero de ellos – habrá más a lo largo de toda la temporada – está dedicado a Adelina. Los fieles lectores de la saga sabéis de quién hablamos: la gran cocinera y asistenta doméstica del protagonista; los dos siguientes, a los restaurantes Enzo a Mare y San Calogero, donde el comisario acostumbra a almorzar, y el último seguirá el hilo argumental que implica a su eterna novia, Livia Burlando, con la que suele reconciliarse con una copiosa cena, que en este restaurante se reproducirá de manera ortodoxa.

Por un precio de 35 euros (bebida no incluida), el menú Adelina arranca con el rey o la reina – en la isla no nos ponemos de acuerdo con su género – de la street food siciliana: el/la arancino/a en versión mini (del libro La Nochevieja de Montalbano), para quienes no lo sepáis aún, es una suerte de croqueta frita de arroz rellena de carne, queso y salsa pomodoro.

El segundo entrante consiste en una ensalada de mar con moluscos (de La excursión a Tindari). Le siguen dos principales: por un lado, pasta ‘ncasciata (de El perro de terracota, el plato fuerte de Adelina), una variante de la pasta al horno parecida a la lasaña – en cada casa siciliana se hace una versión diferente – y preparan con macarrones, berenjena, huevo cocido y mortadela. Y a continuación, triglie fritte (de La forma del agua): salmonetes fritos ‘al revés’, siguiendo una técnica de Martín Berasategui, y se sirven acompañados de hinojo.

Cierra el homenaje la cassata, la reina de la pastelería siciliana a base de ricotta, azúcar, bizcocho, fruta confitada y azúcar glas. Todo elaborado por Sandro Pattara, jefe de cocina formado en Lasarte a las órdenes de Martín Berasategui. Si bien, el alma mater del proyecto es Rafa Vega, uno de los fundadores del restaurante, quien dice haber empezado a amar la cultura italiana justo leyendo a las historias de Montalbano.

Fue por «su forma de ser, su fina ironía, su inteligencia y su carácter de bonvivant», comenta. De hecho, el comisario debe su nombre a otro gran gastrónomo, el escritor Manuel Vázquez Montalbán, amigo de Camilleri y creador del personaje literario Pepe Carvalho, también detective, también aficionado a la buena mesa.

Además, si quieres un aliciente más para acercarte a este restaurante de la ‘little Italy’ madrileña, te interesará saber que a cada comensal se le hará entrega de una minuta en la que figuran el tomo y el número de página exacto en los que aparece cada receta, así como el extracto de la novela en su idioma original. Asimismo, obtendrá un 5% de descuento en la compra de cualquier libro de la saga en la librería Rafael Alberti (calle del Tutor, 57).