Karanday o cómo darte un homenaje culinario por toda España
Cuando nos hablan de menú degustación nos llegan a la cabeza algunos restaurantes estrellados, y por ende, sus precios prohibitivos o que bien merecen una previsión. Sin embargo, el que te destacamos hoy es una muy buena propuesta, en el corazón de Chamberí, a un precio bastante asequible (50 euros, 65 con maridaje) y que incluye alguna que otra creación original, además de buen producto local, por supuesto.


En una suerte de viaje por España con el paladar, se trata de un recorrido culinario gastronómico que comienza en las tierras de León con una reinterpretación de la cecina en versión wagyu, continúa por las costas gaditanas con un tartar de atún rojo de almadraba (con un emplatado muy sorprendente, hecho con un hueso de atún), por los mares y valles gallegos con una zamburiña flameada y un steak tartar de vaca madurada, las tierras vascas con un bacalao de anzuelo confitado al ajoarriero y culmina en la dehesa extremeña con un lagarto ibérico de bellota. Y para la parte dulce, nos proponen una infusión intercontinental de piña, hinojo y haba tonka con helado de hierbabuena, con un final original de sorbete de amaretto.
El joven chef Alejandro Jimeno quiere reflejar así su historia personal y raíces. Madrileño, con sangre extremeña y toledana, ha crecido en un entorno lleno de contrastes, entre la intensidad de los sabores del sur y el dinamismo de la gran ciudad.
La propuesta enológica del restaurante refuerza toda la experiencia, con referencias de todo el territorio español así como de otras famosas zonas vitivinícolas fuera de nuestro país, como el Malbec Clásico Argentino de Altos Las Hormigas.
Si no te apetece probar su menú degustación o quieres dejarlo para una segunda visita, las alcachofas confitadas o los chipirones encebollados son dos muy buenas opciones para saborear la cocina del chef y quedarte con ganas de volver.




