Alhambra Reserva 1925, una cerveza con mucho arte

“Para mí una Alhambra, gracias”. ¿Cuántas veces habrás pronunciado esa frase? En el bar de toda la vida o en el nuevo garito de moda… Pero, ¿te has parado alguna vez a pensar quién está detrás de su característica botella? 

Yo tampoco. Por lo menos hasta el día 7 de octubre, cuando estuve en la Real Fábrica de Vidrio La Granja, una institución que integra todas las actividades relacionadas con el mundo del vidrio. En un breve recorrido por el museo, aprendí muchas anécdotas sobre esa profesión. Por ejemplo, ¿sabíais que tomar aguardiente se consideraba algo beneficiosos para el arte del soplo? O ¿Que hay que reciclar por colores y que el vidrio reciclado es un buen combustible?

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En este paseo cultural y pedagógico, podemos observar además, una reconstrucción de las arañas que se encuentran en la Catedral de Burgos – que se restauraron en esta institución -. Mientras que, maquetas y maniquíes nos ayudan a hacernos una idea de la evolución del arte vidriero.

Aunque el plato fuerte está por llegar. Se trata del taller del maestro soplador de vidrio, Diego Rodríguez, que se encuentra en el interior la Real Fábrica de Vidrio La Granja. Si visitas el museo, tendrás el placer de poder verle trabajar en vivo y en directo!!

Como iba de enchufada, junto con otros bloggers, en el marco de la campaña Arte por Descubrir de Alhambra, tuve el honor de asistir a una master class del maestro y hasta pude atreverme a crear mi primera y última obra!! Lo de última lo digo porque no salió muy bien…

En una época en la que predominan las producciones en series, me parece una buena iniciativa la de poner en valor aquellos oficios artesanales en los que la tradición y el buen hacer priman sobre el producto final.

Así que, la próxima vez que tenga entre mis manos esa icónica botella tallada, sin etiquetar, sabré que estoy tocando una pieza de arte, con mucha historia.

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