Un Rafael inédito en el Prado

Quizás no todos sepáis que la última etapa profesional de Rafael le convirtió en el pintor más influyente del arte occidental. Por ello, el Museo del Prado le ha dedicado la exposición El último Rafael, que es posible visitar hasta el próximo 16 de septiembre.
La mayoría de los setenta y cuatro trabajos que componen la muestra, en su mayoría pinturas de caballete, no han sido nunca exhibidos en España. En ellos podemos observar la actividad del maestro en Roma de 1513 a 1520, y la de sus ilustres alumnos, Giulio Romano y Gianfrancesco Penni, hasta 1524.

Se trata de una inédita comparación entre las obras del maestro y de sus discípulos, en la que podemos averiguar cómo éstos últimos hayan contribuido intelectual y estéticamente a la obra de Rafael.

Entre las obras nunca expuestas en España destacan Baldassare Castiglione (1519), Santa Cecilia (1515-1516) –que sale por primera vez fuera de la Pinacoteca Nacional de Bolonia-, o El Pasmo de Sicilia (1515-1516), que forma parte del fondo artístico del Prado y que ha sido restaurado recientemente.

Rafael reformuló el cuadro de altar tradicional, cruzándolo con otros medios ilustrativos como los frescos y los tapices. La Visión de Ezequiel, por ejemplo, cuenta con una versión pintada muy pequeña, que al parecer se hizo mientras se proyectaba un gran tapiz narrativo para León X, recientemente adquirido por el Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid.

Con mucha probabilidad las obras donde podemos identificar y apreciar las aportaciones de Giulio Romano y Gianfrancesco Penni sean las versiones poco importantes de la Virgen con el Niño o de las Sagradas Familias de menor tamaño.

En ellas apreciamos el carácter individual de los dos artistas, así como sus limitaciones, y podemos detectar con mayor facilidad su contribución a las obras de mayor tamaño de Rafael presentes en la muestra.

La actividad de Penni se limita a la pintura de caballete dentro de la categoría de Vírgenes y Sagradas Familias de pequeño formato, mientras que, Giulio fue un pintor más versátil y ambicioso.

La Déesis (Cristo en gloria con santos) de Parma, encargada a Rafael con toda probabilidad, fue realizada íntegramente por Giulio. El gran cartón de la Lapidación de san Esteban, que se hizo como preparación para un cuadro de altar, también encargado a Rafael, fue entregado tras su muerte con muchos retoques de Giulio. La atribución de La Flagelación de la iglesia de Santa Prassede de Roma, encargada a Giulio por el cardenal Bibbiena, sigue siendo controvertida. Algunos especialistas sostienen que se trata de una sustitución posterior de una pintura perdida de Giulio, en cuya ejecución intervino Caravaggio.

La muestra acoge también una copia de la Transfiguración, realizada por el taller de Rafael. Se expone junto a trece dibujos hechos durante la planificación del original –que se encuentra en los Museos Vaticanos-. En ellos podemos notar que Rafael añadió más dramatismo a la obra, ilustrando los dos episodios consecutivos del relato evangélico: la Transfiguración y la presentación de un muchacho poseído a los apóstoles que han quedado atrás al subir Cristo al monte Tabor.

El Museo del Prado ofrece una breve charla didáctica sobre el artista, su estilo y su producción artística para que podáis apreciar y comprender mejor El último Rafael. Podéis acudir hasta el día 13 de septiembre, los lunes y los miércoles a las 17 horas, y los martes y los jueves a las 11 horas.

Más información

Horarios: de lunes a sábado de 10 a 20 horas, domingos y festivos de 10 a 19 horas.

Precios:
general: 12 euros
general + guía (libro guía de la Colección): 22 euros
reducida: 6 euros
grupo turístico: 10 euros / persona (sólo a través del CAV)
grupo cultural: 6 euros
grupo educativo: 0 euros