‘La Torcida’ y su dinner show, el más diverso de Madrid

Su suelo de cemento, sus espejos envejecidos y los neones que adornan sus paredes consiguen crear un espacio perfecto para el show de drags que acoge todos los días por la noche (los fines de semana también al medio día).

El en show de La Torcida, capitaneado por diferentes artistas – el día de nuestra visita asistimos a la propuesta de Tavy Gallart – conviven todo tipo de talentos, ya sea en forma de parodias, cabaret, actuación musical o números de danza.

Tanto el equipo artístico como el de cocina (que a ratos se mezcla con el otro) consiguen hacerte pasar una velada muy amena y para evitar molestias con los vecinos, utilizan el silent system, que te permite escuchar el show a través de los cascos que te proporcionan minutos antes de empezar y tú mimos puedes elegir el volumen de la performance.

El día de nuestra visita nos encantó ver a familias con sus niños como público, una prueba más de la diversidad y tolerancia del barrio de Chueca y de quienes lo visitan.

La propuesta gastronómica

La Torcida ofrece sabores de todo el mundo, desde lo más clásico, como las ostras gallegas que se sirven con un aliño muy personal (a base de leche de tigre) o las croquetas semilíquidas de jamón ibérico Joselito (disponible también en Cokima, su hermano mayor) hasta recetas menos recurrentes, como la causa limeña con pulpo al olivo o los Chilaquiles con salsa de chorizo ibérico, aguacate, huevo a baja temperatura y queso idiazábal. Y para terminar, un imprescindible la tarta de queso, con un corazón semilíquido y muy cremoso acompañado de helado de yogurt y toffee salado, uno de los hits también en sus otros dos hermanos, Cokima y La Tasquita de los Ochoa.

En este ambiente divertido con aires industriales, no puede faltar una buena oferta de cócteles tampoco.