El Buen: la cara moderna del bar de toda la vida
Ideal para tomar el aperitivo, de pie o en taburetes altos, así como para quedarte a comer y perder el sentido del tiempo charlando con el camarero… Su carta es corta, pero repleta de buen producto y recetas originales.



Elegante e informal al mismo tiempo, este clásico bar de pinchos con tintes de cocina creativa dispone de mesas altas con una cocina abierta, que permite al comensal apreciar la preparación de los platos a través de un amplio ventanal. Las barras son protagonistas. Al igual que las ilustraciones encima de los espejos, de estilo clásico reinterpretado desde la postmodernidad, obras de Amalia Aranguren, quien juega con las tipografías, en línea con el estilo elegante pero desenfadado del restaurante.
Su cocina de raíces vascas con sutiles guiños contemporáneos parte de una serie de platos fijos donde cada día hay elaboraciones fuera de carta, en función del mercado y la temporada. Quien te atienda se preocupará de informarte casi enseguida.
Entre sus imprescindibles reinan los huevos “El Desgraciao” (huevos rotos con patatas, morcilla y una alioli casera que sirven aparte), el Talo de oreja crujiente (muy delicado y apto para quienes no suelen comer casquería) o el Montadito de steak tartar en milhoja de patata crujiente y parmesano. En el apartado de postres destacan el pastel vasco con helado de mantecado o El Buen chocolate.
Completa la experiencia una carta de vinos con más de 80 referencias con etiquetas clásicas y especiales. No dudes en pedir recomendación al camarero.
Con un ticket medio de 35 euros, abre de martes a sábado a partir de las 11h00. Y muy pronto alargarán el espacio con una terraza acristalada exterior climatizada para todo el año.
Si estás buscando un sitio para una reunión entre amigos o para celebrar algo especial o por qué no, para una cita, reserva una mesa en este nuevo lugar del Barrio de Salamanca. El éxito está asegurado.




