El Museo Thyssen ‘le da su merecido’ a Camille Pissarro

Quizás no todos sepáis que Pissarro fue “el primer impresionista”, así como el maestro de los pioneros del arte moderno, a pesar de ser el artista menos reconocido de esta corriente. Tuvo la mala suerte de ser contemporáneo de Monet, por lo que su carrera se vio oscurecida por el inmenso éxito de éste. Una exhibición del Museo Thyssen (Paseo del Prado, 8) – la primera retrospectiva en España – se propone restaurar la reputación de Pissarro.

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Mientras Monet centra su mirada el Sena o en el agua, Pisarro ignora mar y ríos y retrata campos, huertos, colinas bosquecillos, alberos frutales, el Ille de France más agrícola. Profundiza en un pueblo concreto, en el campo como lugar de ocio y en el día a día de los campesinos pequeños. Así como los paisajes de Monet, Renoir y Sisley suelen representar los escenarios del ocio de la burguesía, los de Pissarro, en cambio, suelen tener como protagonista, explícito o implícito, el trabajo rural. En vez de pintar praderas prefiere los campos arados, en vez de los jardines decorativos, huertos inspirados muchas veces en el de su propia casa.

Como si de un diario biográfico se tratara, la muestra expone los paisajes rurales de Louveciennes, Pontoise, Éragny, así como los paisajes de la periferia de Londres, París – con las vistas de Montmartre o de la Avenida de la Ópera -, Ruán, Dieppe y Le Havre. En la casi totalidad de las pinturas el camino es el protagonista. Carreteras, calles, senderos que cruzan los campos o grandes vías en perspectiva. En una perspectiva recta o en la senda que bordea un huerto o en la curva de una carretera. En ocasiones, el curso de un río hace el oficio de un camino, que nos permite entrar en el espacio pictórico.

En Rúan pinta sus característicos puentes y la nueva cara industrial de una ciudad de la era gótica. Pero, el artista se entusiasma con las calles de París “que se tiene la costumbre de llamar feas, pero que son tan plateadas, tan luminosas y tan vivas”, según escribe en una carta.

Genuino e innovador, Pissarro es el autor que más se aproxima al alma de lo que se entiende por impresionismo. La muestra puede verse hasta al 15 de septiembre de 2013, y a partir del 15 de octubre en CaixaForum Barcelona. Hay entradas reducidas (6 euros) para mayores de 65 años, pensionistas, estudiantes y familias numerosas previa acreditación. Los menores de 12 años y los ciudadanos en situación legal de desempleo entran gratis.

Miradas cruzadas

Siempre hasta el 15 de septiembre y en el marco del ciclo ‘Miradas cruzadas’, podemos ver Reflejos. De Van Eyck a Magritte. El juego entre la imagen real y la reflejada es el tema elegido para una nueva instalación de obras de la Colección Permanente en la que maestros antiguos y modernos vuelven a convivir en una misma sala. Artistas de distintas épocas demuestran su dominio de la técnica al servirse de metales, cristales y espejos para reflejar detalles que han quedado fuera del cuadro o que permanecen ocultos en la escena representada y aprovechan incluso, en un alarde narcisista, para retratarse a ellos mismos pintando detrás del caballete. Se trata de un juego visual que queda patente en este nuevo montaje y nos hace cuestionar sobre qué es realidad y qué es reflejo dentro de cada lienzo.

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