Nômadâ, el refugio para urbanitas de inspiración árabe

Si tú también lo bailas o te lo bailaste casi todo en Madrid, conocerás sin duda la discoteca Serrano 41. Pues, como si la ciudad se hiciera mayor a la vez que nosotros, ese mismo lugar, que hace unos años acogía música y bailes, se ha convertido ahora en un restaurante especializado en cocina de raíces árabes —con predominio de Líbano— y mediterráneas e inspiración andalusí. Se ha convertido en Nômadâ, eso sí, manteniendo la vocación canalla de su predecesor.

Este nuevo oasis urbano nos recibe en una jaima rodeada de vegetación, cascadas de agua y una terraza con barra, sishas y cómodos sofás. Luces y sombras, tonos terracota, maravillosas lámparas árabes y apliques en forma de ojos hacen el resto para que sintamos toda la calidez y hospitalidad propias del pueblo que inspira el proyecto. Además, antes de coger asiento, te realizan un ritual pensado para purificar el alma: lavado de manos con agua aromatizada y recolocación de chakras.

Con los chakras bien colocados, llega el momento de mimar a nuestro paladar. El jefe de cocina, de origen sirio, recomienda abrir boca con opciones tan apetecibles como baba ganoush —berenjena asada con pimiento, limón y granada— o un surtido de hummus muy bien presentados y pensados para compartir al centro de la mesa (se ofrecen seis sabores: clásico, con tahini y limón; rose, con remolacha; zaatar, con tomillo y sésamo tostado; pesto; mudakhan, con pimiento dulce ahumado y har, con salsa picante casera).

Entre los platos calientes proponen falafel, kebbeh —croquetas de masa de trigo y rellenas de carne de cordero y piñones— o shish —pinchitos de cordero o ternera halal especiados al carbón-. Y para terminar, hay que deja sitio para golosos postres como surtido de baklava o dos tartas: Selena hojaldre de fideos, crema con aroma de vainilla y pistacho y de queso y pistachos.

La oferta global se completa con una carta de cócteles elaborados con una curiosa y exótica selección de ingredientes y especias, que destacan por una puesta en escena muy sorprendente. Este nuevo oasis urbano que no te dejará indiferente abre al atardecer, a partir de las seis de la tarde (de lunes a miércoles hasta la 1:00 y de jueves a domingo hasta las 2:00), además, opera un formato late night, que brinda la opción de reservar una mesa a partir de las once de la noche, hora a la que da comienzo una performance de música y bailarinas. Organiza todos los días happy hour de 18:00 a 20:00 horas, con invitación al segundo cóctel.

Este peculiar refugio para urbanitas se engloba dentro del proyecto Galerías Serrano, que incluye la taberna gallega Bar Carallo, Ishtar, el primer bar Dom Pérignon de España, ambientado con sesiones de djs, en la planta de abajo de Nômadâ y al que se accede cruzando una cascada, solo de miércoles a domingo. Además, a principios de 2022 abrirá Astro, en el que convergen estética futurista y cocina japonesa.