‘La Más Castiza’: vuelta a los orígenes

Mientras algunos optan por la cocina de vanguardia o fusión, otros apuestan por la gastronomía tradicional. Es este el caso de esta nueva taberna que acaba de abrir sus puertas a pocos metros de la Plaza Mayor, en pleno barrio de La Latina.

La Más Castiza es toda una declaración de intenciones, a partir de su fachada, un esquinazo pintado de rojo que rinde homenaje a una tradición que viene de hace más de cuatro siglos, cuando una parte de la población no sabía leer y en la capital se pintaban las fachadas de color rojizo para para señalizar las tabernas donde se vendía vino.

Una ve dentro, te darán la bienvenida mucha luz natural – gracias a sus cuatro puertas acristaladas que dan a la calle -, una gran barra marmoleada de 6 metros de largo que preside el espacio, paredes de ladrillo original, taburetes con aire vintage y una bonita vitrina decorativa. Toma asiento y echa un ojo a la carta.

En su propuesta non-stop (la cocina abre durante todo el día) encontrarás sus cremosas croquetas caseras de jamón ibérico, setas y trufa, bacalao al pil pil y queso azul; pavías de bacalao, así como gildas, torreznos de Soria, oreja a la plancha, o una tiernísima sepia al estilo del abuelo Jesús, entre otros. En el apartado de postres, sobresalen la tarta de queso horneada, cremosa en el centro y caramelizada por encima y el arroz con leche.

Por lo que respecta la carta de bebidas, este nuevo espacio cuenta con una amplia oferta de vinos por copas con más de 20 referencias que nos invitan a descubrir otras uvas y denominaciones menos conocidas y cómo no, de una gran variedad de cervezas, vermús, licores.

Tanto La Más Castiza como La Más Croqueta (a pocos metros de distancia) son una muy buena opción para hacer una parada técnica tras haber visto el alumbrado navideño de Madrid o el mercadillo de la Plaza Mayor.