‘Apartosuites Jardines de Sabatini’, algo que nos gustaría mantener en secreto…

Cuando conoces un lugar como la azotea del Apartosuites Jardines de Sabatini (Cuesta de San Vicente, 16), te apetecería guardarte ese descubrimiento para ti. Porque te encantaría que siempre quedara libre uno de esos taburetes con vistas a uno de los atardeceres más bonitos de Madrid o uno de esos sillones desde los cuales se puede contemplar el Palacio Real en todo su esplendor. Y si a eso le añadimos que podemos escuchar los conciertos de los Veranos de la Villa sin pagar entrada, este post no debería escribirse nunca. 

Pero resulta que soy generosa y me gusta compartir esos chollos con vosotros. 🙂

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En la entrada y salida de la terraza nos reciben dos anamorfismos: De Madrid al… Heaven. Es una creación de Boamistura, los culpables, junto con Cristina Gamón, de haber dado una bocanada de aire fresco a este aparthotel de los años 70. El que quiera subir las plantas andando verá cómo algunos de los grafiteros más famosos del momento han conseguido embotellar Madrid en unos botes de cocina. Hojas, estatuas, monumentos…. No falta casi nada.

Para elaborar el menú, Charo García Silgo, el artífice del nuevo Apartosuites Jardines de Sabatini, ha querido confiar en el chef Chema de Isidro, que propone viandas decimonónicas como la Lengua Escarlata; los Soldaditos de Pavía; y una versión libre del bocata de calamares, servido en pan bao y con ali oli cítrico. Estas nuevas presentaciones conviven con una original nómina de platos de diversas procedencias, asequibles y cómodos de degustar, como foie micuit, sushi, hummus o papitas “arrugás”, ceviche de corvina con leche de tigre, tataki de atun con teriyaki y sésamo de wasabi, pulpo a la brasa con chimichurri, hamburguesas de vaca madurada con distintos aliños, albóndigas al curry y pollo de corral en brochetas, los clásicos variados sorbetes y helados, el tatin de manzana o el original “Ferrero Sabatini”.

Por si fuera poco, los bajos del hotel nos tienen reservada otra sorpresa: el museo de coches clásicos. Un ascensor tuneado nos traslada a principios del siglo XX. Vehículos antiguos y clásicos, junto a fotografías originales del Madrid de la época, ilustran la revolución social que supuso la llegada de los utilitarios a la industria automovilística. Una Ford T de 1915, una Harley de 1942, un Benz de 1890 o un Hudson de 1948 son sólo algunas de las joyas que atesora este antiguo concesionario de coches. Y si buscáis un modelo famoso para haceros una foto con historia, os sugerimos retrataros junto al Cadillac de la película de Lola Flores, al sidecar de Amanece que no es poco o a la Issetta de los años 50.

Si os han entrado ganas de cenar hoy mismo en esta azotea, os recomendamos reservar, ya que los jueves y los fines de semana suele estar de bote en bote. Podéis hacerlo llamando al número 91 542 59 00 o enviando un mail a reservas@jardinesdesabatini.com.

Abierto hasta la una de la madrugada, este espacio es también una muy buena opción para disfrutar de cócteles y combinados. Este año, por primera vez, la terraza adelanta su apertura al mes de mayo ofreciendo, además, el acceso directo mediante el nuevo ascensor acristalado.

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